La imposibilidad de subir el primer tramo de carretera hizo variar todo el plan y dejando el coche en San Roque partimos hacía Calseca
El Porracolina asoma totalmente cubierto de nieve.

Dejamos la carretera y cogemos lo que en un principio es una pista

En pocos metros el camino se estrecha convirtiendosé en lo que normalmente es un paso entre cabañas

Entretenidísimo camino buscando el paso más sencillo y disfrutando

En ciertos puntos la nieve polvo nos invitaba a subir una paluca y bajarla, pero mejor avanzar, si empezamos así no acabamos, jeje

Nos plateamos salir a las praderías de la izquierda para avanzar sin tanto ramaje aunque eso sería algo más expuesto a nivel de aludes

Huella costosísima, nos vamos relevando para descansar, de lo contrario sería un reventadero


Lo dicho anteriormente, con tanta carga de nieve vimos algún alud sin ningún desencadenante claro en pendientes aparentemente inofensivas.

Dejamos atrás la Penía y volviendo la cabeza se puede observar el Monte de las Amuescas

Seguimos

Llegando al Alto de la Mina

Hacía un viento algo incomodo y frío, dirección al Porracolina

Yo decidí no llegar al Porracolina, hacía viento y si tienen que estar esperándome a que haga el flaqueo bajando se quedarían helados así que decido esperar su regreso con las pieles quitadas y lista para el descenso.
Compañeros en la cima

Están todos los valles, montes y recodos nevados, guapísimo

En la parte alta la nieve polvo estaba algo venteada, en el momento que descendimos unos metros se convirtió en champan cantabrico, qué gozada, jaja... yo nací para está nieve, eso sí, siempre que no te caigas porque cuesta levantarse lo que no está escrito, jaja.

Quitamos esquís para volver a poner pieles... vaya pues si que está profunda la nieve, jaja

Todos contentos pasados


Ponemos pieles y nos dirigimos al collado que se encuentra entre el Porracho de Cubios y El Mazo

Pff que nieve polvo tiene está pala... no se puede dejar pasar está oportunidad

Avanzamos por la trinchera que se va formando


Barranco por el que accedimos al valle

Es infernal abrir huella, pero no cuesta pensando en la champanada que nos espera... unos la aprovecharán más que otras, jaja


Yo no puedo dejar de sacar fotos, MENUDO DÍA!!!! y que lugares

Desde luego ninguna de estas huellas son mias

Otra vez en el valle remontamos el collado nuevamente, pero ahora no cuesta, tenemos la huella abierta anteriormente.

Trinchera

Compañeros

Nervioso por llegar a Valdició?

Porracolina empieza a purgarse, está de mirame y no me toques, llevamos todos arva, pala y sonda, imprescindible ante estas condiciones

Que contenta!!

Hay que llegar al collado de la cabaña del lobo atravesando está pala con un alud desprendido al fondo

El momento más delicado del día, en mi ignorancia pensé que me estaban tomando el pelo cuando me indicaban la peligrosidad, había una placa que se había desprendido y podrían desprenderse más del mismo modo así que dejando distancia de unos a otros la atravesamos rápido.

Placa

Esos árboles no están por casualidad, protegen cabañas en cotas más bajas de posibles aludes

Bajada a Valdició desde el collado, una ladera soleada que hay que espabilar.... nos metemos por las coladas que se han formado, mejor será porque con mi rapidez vamos apañados.

Alguien dudaba que no llegase al valle!!!! que reventada, deseaba volver a poner pieles, porque me cansan mucho más las bajadas y el estres que me provocan


Valdició con una nevada de órdago

Llego y cómo es pronto volvemos a poner pieles.

Entre broma y no broma nos jugamos el honor con un pasiego, el decía que no llegábamos a la cabaña más alta de la Peña la Maza en menos de dos horas y nosotros decimos que en una hora... pues no se hable más para La Maza que nos encaminamos.... esté pasiego no sabe con quien está tratando, jaja.
Ganando altura

La tarde nos regala unas luces preciosas, la idea que se barajaba en un principio, el Carrío era una bomba de relojería por la carga que tenían las laderas de acceso al Hoyo Salcedillo.

Ya tenemos a la vista la cabaña, queda un ratuco, lo peor los zuecos que se empiezan a formar

Llegando, subo por orgullo, porque bajar no me apetece nada de nada... sólo el pensarlo me agota.

Placas en El Mazo

La propia carga sobre la hierba las hace desencadenarse

Finalmente llegamos en 1h. a La Maza, el primer tramo de descenso buena nieve polvo, luego una costra intratable que mis compañeros solventaron metiéndose en el bosque y disfrutando nuevamente del Champán de Valdició, yo no tenía ganas de innovar y descendí por la pista sin mayores complicaciones fuera aparte del cargazón de cuadriceps.
Una vez en Valdició apuramos la carretera, quitamos esquis, chalamos con los lugareños que encontramos

Y directos a San Roque, unos con esquis por las orillas y otros andandito.
Habiendo tanta nieve en cotas bajas dá pena ir a los lugares de siempre, hay que aprovecharlo, disfrutar de parajes increibles, rincones mágicos y para eso el Miera se presta pero que mucho... mucho.
Aunque me dé apuro que me esperen en las bajadas acabo encantada puesto que para arriba la maquinaría funciona... le falta velocidad punta, pero funciona, siempre y cuando no haya dificultades técnicas... soy más caballo de batalla, jaja.
En definitiva... esto no se me dá, pero me importa poco, jajaj
La ruta sobre el mapa sacado por un compañero:
29Km. y +1700mtr.
